SIMPLEMENTE NO LO ENTIENDES, LO SIENTO.
Esque, Dios, ya no es nada igual.
¿Qué pasó para que se perdiera todo?
Esa pasión con la que me besabas, ¿dónde está?
Enterrado bajo tierra entre tus otras demas caricias y abrazos.
Esa manera de posesión, a mi, personalmente, me deja un poco trastocada.
Lo siento, pero creo que es un adios.

No hay comentarios:
Publicar un comentario