jueves, 19 de mayo de 2011

Mejor, tarde.

Esa tarde. Llovía, y mucho, corría hasta mi casa para no mojarme más y miré. Estaba sola. Oscuro. Un hito de cansancio. En columpio, balanceándose suavemente, más bien era movida por el viento. Decidí preguntar, tonta de mi...
-¿Que te pasa? Estas sola...
-Nada.
-¿Te puedo hacer compañía? ¿Cuanto tiempo llevas aquí?
-Desde hace 2 siglos.
-¿Perdona?
-NUNCA LLEGÓ!!!!!!!!!!!!!
Y desapareció, así, se desvaneció en la nada...
Desgracias...una detrás de otra...Mi padre, muerto. Mi gato, atropellado. Mi abuela, paro cardíaco. Mi novio corto conmigo después de 4 años. 3 años de desgracias consecutivas. Hasta que un día me vi balanceandome en el mismo columpio.
-¿Que hago aquí? Debo haber venido insconscientemente. Me voy.
Un momento, no...NO PUEDO LEVANTARME!!
Apareció, otra ve, de la nada.
-Tú! tu me has hecho esto!
-Nunca llegó, ahora es tu condena, suerte los próximos siglos que te quedan...
Volvió a desaparecer...
Un alma en pena que llegó a su destino, una vida inocente con ganas de ayudar que se quedo estancada en el olvido de un columpio moviéndome por la inercia del viento y un vestido mugriento y negro.
Todavía me acuerdo de ese alma en pena: pelo largo negro, flequillo, cara desmoralizada, un rostro blanco como la nieve, ojos sin brillo, sin rostro...

2 comentarios: